viernes, 13 de diciembre de 2013

FIN... de año.

Hace tiempo que quería escribir, ta vez estaba esperando este día, este momento. Un nuevo fin, un nuevo comienzo. A veces repensarse es la tarea más difícil que existe, y más cuando el ánimo no es el mejor. Reinventarse, buscar eso nuevo en el horizonte.

Los viajes se cortaron de manera imprevista, un accidente que anima a quienes están en duda a mirarse. ¿Cómo hacerlo de a uno? ¿Cómo seguir con uno? Pero aparecen nuevas propuestas, Barrios en lucha, Instituciones en pura acción. Y así la escuela de Malvinas abrió nuevas puertas y ventanas por las cuales asomarse y animarse a entrar. 

Hay una idea: conocer realidades... hacerlas interactuar.

¿Por qué? ¿Por qué llegar a esos lugares lejanos? Quizás porque me busque, y ese es mi viaje que lo haré hasta el mismísimo último momento. Porque la ciudad me entristece.

Pienso... sigue la esencia. Sigue la infancia de ellos, que soportan el calor y las largas distancias por caminar. Que escuchan como de reojo y ríen de la maravilla del río golpeando las piedras.

Septiembre, Octubre y Noviembre, meses de encuentros en la ciudad, de movilizaciones y marchas, de silencio y lecturas. Diciembre parece el fin, no más que un cambio de finaldad.

Hoy el arriero, Luna, León, Paloma, Matías.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Paseo

Cuando el tiempo pase, que eso seguro sucede, e intente releer esto me gustaría poder recordar plenamente este último viaje de agosto que más bien se presentó como paseo. Un recorrer caminos de la manera más cómoda que uno se pueda imaginar. Salir muy de madrugada para después de seis horas de transitar distintas superficies llegar a un desayuno caliente y reconfortante, a ser quienes justo necesitaban, a dejar fluir la intuición y semanas antes planificar lo correcto. Me gustaría recordar que me trajo buenos recuerdos, que las coincidencias colmaron los segundos y cada cosa se dio como uno mejor lo desea. Visita a "la" bodega, un cumpleaños de vino blanco, empanadas en horno de barro, festejo del día del niño, profe ejemplar discertante irlandés, un virus y una etiqueta, una casa de familia y un dique pequeño y cálido.

¿Cuánto tiene que ver la energía del que va? Todo. Mucho. El titiritero es el que da vida... eso hizo en ese paseo. ¿y el anterior al mismo lugar? No olvidar.

Se que lo que pasó fue bueno, por eso Gracias.

jueves, 22 de agosto de 2013

Mes de viento.

Agosto es así, arrasa con todo. Algunas cosas permanecen y otras, a veces muchas, desaparecen. Se van, se alejan del campo visual Y NO SIGNIFICA que deje de existir, eso es lo bueno. Y desde aquí como me gusta escribir, (para vos) que tal vez nunca lo leas, (para mi) que se que no lo voy a olvidar... 

Jugar a que nada pasa es como saltar la cuerda sin contar a maremotos... o sea hacerlo porque sí, porque no importa a 
cuanto llegás. Es ser niño y volar con los brazos, cabalgar hasta
la loma y mirar para el bajo deseando que alguien te vea a
la madrugada y correr por un volcán en erupción sin quemarte. Lo
pensé muchas veces y eso fue el error, lo susurre, creo que lo
se, o por lo menos eso intento, apasionarse es arder en la 
locura. Pero el viento llega y tanto aire asfixia y queda sólo
nostalgia y soñar aún despierto. Y eso hace que la extrañe,
o me extrañe, ser un desconocido en mi cuerpo, en mi mente...
apenas la conocí pero eso bastó para enamorarme. Ella es pequeña
genera pocas ideas pero hace que la vida sea poderosa, incierta 
y enormemente bella. Mujer de pocos años, de profunda mirada,
mente alocada, desquiciada, atolondrada, golpeada, casi seca...
un sueño, mi pasión.

El viento remolinea, mezcla las líneas. Aclara lo que siento. Agosto retorno al camino, niños, escuelas, familias, amigos.

miércoles, 26 de junio de 2013

DESCANSAR

Después de meses de cambio, simplemente llega el mes de detenerse y mirar hacia atrás. Pasó el sol que calentaba lindo y llegó el frío que no perdona, el que ve nacer tardes de reposo.

Buscamos distender, para ello nos fuimos al paisaje pintado, al frío de la nieve. ¿Por qué vamos? ¿Quién pondrá plata para seguir?

Es una bitácora. Es un recuerdo. Hoy silencio. Mañana quizás una sonrisa.

Junio, otra vez Catamarca; San Juan, dos caras de una misma moneda; La Rioja, sorprendente; Córdoba, casa.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Regresar

Apenas si nos acostamos que nos tuvimos que levantar. Él no dijo nada, es un niño respetuoso de las locuras de los más viejos. Nos fuimos sin saber a donde, y regresamos llenos de desafíos bien resueltos.

Regresamos sin necesidad de hacerlo. Es que volver es tan hermoso... cuando hay amor en el destino.

Volví porque me gusta pensar eso. Sé que no lo tengo, tal vez porque niego lo que me ofrecen, porque por quien lo siento, por mí no lo hace. Vuelvo pensando en resignar, en que el camino me dará lo que nunca logré construir. Vengo porque tal vez sólo me gusta irme.

En Mayo todo renace, todo regresa. Sonreir sutilmente, dejar que el destino te llene, dejar que el fluir de eso que algunos llaman tiempo te desplace placenteramente. Soledad que te pellizca. Un año y la hermosa se fue, pero volverá. Todos lo sabemos. Mi niño duerme un sueño, deja que todo pase, despacito. El muchacho me ayuda, y viajamos. Vamos y tomamos como natural el hecho de repensarnos. Rompemos con todo y un poco más. Pero construimos, o por lo menos lo intentamos. Nos hacemos ver, repensamos, repasamos y volvemos. Volvemos a mirarnos al espejo. Un año después de trabajar de manera que muchos, y digo muchos para que cuando relea esto magnifique esa palabra, no entienden. Gente, lugares... 

Regreso para poderme volver a irme, para invitar a alguien a que se anime; el camino no se equivoca, los días siempre son los suficientes para volver a alimentar un sueño nuevo. Vivir.

domingo, 14 de abril de 2013

CRECER

Se expande. Eso quiero pensar. Que el motivo es el justo y el indicado. Que el lugar es el nuevo rumbo que como grupo debemos conocer. Que es una oportunidad que no hay que dejarla escapar... o que sola se nos pierda de vista. Yo he elegido mis montañas, ella su mar. Parece que nos alejamos, pero conozco algunos caprichos de esta vida y quizás sólo lo parezca. Una semana, un mes, un año o diez... hoy se que es muy poco. Miro mis huellas y todavía puedo sentir mis pasos, cada uno de ellos, el dolor en mis tobillos y el calor de playas lejanas.

Una semana de lluvia por dentro, entendiendo siempre una nueva forma de amar. Y después de una semana que parecieron diez años, uno comprende lo importante de agradecer. Gracias hermosa mujer, niña enamorada, por compartir tu forma con nosotros que no somos más que camino; Sueños efímeros en un mundo que gusta de arrebatar y entristecer personas. Gracias por jugar con nosotros en medio de las sierras entre niños de altura, nivel nube, color de sol. Gracias.

Elegimos expandirnos en diagonal.


martes, 26 de marzo de 2013

Pre cordillera

He caminado buscando mi sangre, aquella que no conocí, esa que gotea cada vez que con un golpe se apura por rozar el aire, por huir de este cuerpo. Por momentos la pregunta se hacía presente y las respuestas esquivas dirigían sus sonidos para rumbos que son más que conocidos. Siempre hacia adelante, mirando mi sombra achicarse y luego crecer, solo. Al principio un par de perros me acompañaron, hasta que se dieron cuenta que no conocía mi destino y basta un perdido para saber que no ha de bien guiar. Las piedras sintieron mis tobillos, y mis rodillas el peso a la espalda. Caminé bajo el sol y un rato junto a la luna. De día mis ojos se llenaban de horizonte, de noche de formas caprichosas unidas por cada estrella.

He comido cada noche junto a un nuevo amigo y he compartido siempre un buen vino. Esa tonada tan bella que me endulza el alma, entre tímida y pidiendo permiso, esa tonada colmó mis oídos.

He dormido sin miedo acompañado de todos mis muertos. No he sentido frío, ni angustia de no haber compartido esto. Se escribió así, en una hoja larga y con trazos de muchos, grabados con su mirada.

He viajado. Buscando niños, aquellos niños que me ayudan a saber quien soy.

lunes, 11 de marzo de 2013

Lejano reflejo

Las palabras son de quien las usa, pero hay algunas que se sienten tan de uno que te hacen estar allí, muy lejos, en donde son pronunciadas. Y eso es viajar.

Las miradas son tan parecidas bajo la lluvia y más cuando la tormenta viene desde el sur; el sur de uno mismo. De esta parte del mundo donde allí habita el frío. Y eso es esperar.

Un gesto clásico en el rostro, cejas que buscan apartarse del sol, encontrarse, morderse el labio o callar el llanto. Un hombro que no desea generar ideas. Y eso es descansar.

UN INTERSTICIO Y EN SU PROFUNDIDAD OJOS CLAROS A LO LEJOS, Y EN ELLOS HOY EL AMOR QUE LE TOCÓ VIVIR.

martes, 26 de febrero de 2013

Niños

Crezco entre niños. Sé que entre ellos lo hago, pues puedo sentir que aprendo, que me enseñan. Tal vez sea por el profundo deseo de sentir lo que sienten, lo que alguna vez llenó todo mi tiempo. Ya lejano. Quizás por el anhelo inconmensurable de pensar como cuando pequeño, donde imposible no formaba parte de mi vocabulario. Simplemente era perder la mirada en algún punto lejano y llegar, y desde allí tornar la mirada y ver todo lo recorrido en un instante. De poder volar, de explorar el descampado del frente, y de temer a la vecina, a la vecina mayor de cerca de la esquina. Un sin fin de árboles han sido aviones, helicópteros, castillos, casitas, chocitas, amigo.

Cuando estoy con ellos intento sentir lo que sienten; pensar su pensamiento y pensar con su lógica, con su intuición; decir como ellos y a mi manera; hacer de su forma, mágica, espontanea, simple y compleja. A veces camino lento para que sus pasos rápidos nos hagan igualar velocidades; o me detengo y sencillo dejo que se alejen. Es tanto lo que uno aprende contemplando el pasar. Entre niños puedo callar, escuchar mi silencio y el suyo, y dejar la razón de lado.

Mil pasos di la última vez para decir nada. La última vez, la decisión estaba tomada y las palabras ordenadas para proponer el juego que los adultos complicamos; y bastó una sonrisa no planeada para que todo cayera, para que aceptara jugar a su juego y sonreír porque es lo único que podemos hacer.

Estos niños son un tesoro, sueñan, aunque a veces pareciera que quieren crecer para ya no hacerlo. La vida los ha arriado hasta aquí y justo nos hemos encontrado, pues hacía rato que venía perdido. Historia de un rey, una deidad, y la mismísima libertad. Ellos lo comprender aunque por momentos las lágrimas nos empañan los sueños. Ojalá también se encuentren.

Enero nos invitó a viajar y como buena tropilleros por más que el viaje no resultara como esperábamos encontramos buenas sonrisas. Hermosas imágenes en la memoria. Un espectáculo compartido, un vino, excelentes fotos, mates entre un par de piedras desordenadamente apiladas, sueños, cielos e infiernos.

Febrero se va lleno de peñas, música y baile. Con una tristeza que quizás antes se hubiese mostrado como ridícula. Se va de manera lenta, detenido por un momento al costado del camino. Otra vez expuesto a la mirada rápida del que pasa por la cinta, del que decidirá en segundos, quien soy, quienes somos en ese momento ese uno. De a pie parece que quedamos, pero sé que solo es una ilusión. Un pasar. Un rato no más.

Crezco, gracias a ellos, que hoy constituyen mi sueño, mi realidad.