miércoles, 31 de diciembre de 2014

Lo que empieza

Lo que empieza es algo que nunca se sabe, simplemente uno se lanza y ya está. Uno avanza y busca no detenerse, por lo menos busca no paralizarse, a veces disminuye la marcha, pero nada más.

2014 es una suma de buenos recuerdos andando por los caminos. Recuerdos de sangre pareja y reconfortante. Porque cuando los viajes pintaban solo aparecía ese Leonaso que tengo como hijo y ponía su cuerpo para que la soledad no me enamorara en el trayecto. 

2014 escribo para no olvidar a Beto, Gaby, Flavia, Cintia y Ale. Para que cuando lea esto pasado muchos finales de ciclo haga hincapié en los detalles que son lo que verdaderamente es real. Obligue a mi memoria, que cada vez siente más aquel viejo accidente, a releer otros escritos, otras notas que los contienen. Que este año a sido magnífico gracias a ellos.

2014, de pura emoción, de pura apuesta al camino improvisado y la planificación sentida lejos de la burocracia.

2014 ocho escuelas, tres provincias, dos entrevistas, un compartir alternativo, tres niñas amigas necesarias la belleza ancestral, la diosa del sur y la costurera rural, dos colaboradoras invaluables la de la teoría y la de la construcción de las cámaras estenopeicas, un amigo del otro hemisferio, diez docentes, una coordinadora madre superiora, muchas familias, miles de sueños, infinidad de ganas de seguir.

2014, más allá de los tropezones y las lágrimas, que bueno transitarte.

Simplemente a horas de lo que llaman el año nuevo.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Tiempo

Hace tiempo que no me dedico a recordar, a simplemente bucear por lo sucedido y contemplarlo como hasta... podría decir, ajeno. 

Lo más próximo es que caminé por donde alguna vez pretendí expandir mi intelectualidad desde los que saben, los que serán clase dirigente, divergente. Caminé rápido, como para no ser visto, llamado, sentido de alguna manera. Buscaba una mirada, una mirada amiga... quizás la de la niña de los títeres, o la costurera, o el muchacho dueño del silencio. Caminé, casi que corrí y fue tan fugaz ese paso que necesito que aquí quede, para bucear en un tiempo, o para darme un chapusón en el.

Y hoy lo hago, porque encuentro un espacio cómodo, un río o una orilla en la cual descansar y desplegar los papeles, todos los papeles que uno es en esta obra que nos toca actuar. Puedo decir que la tapera del monte casi que tiene piso bien liso, y que en la vera del Suquía he encontrado una porción de orilla con una hermosa sombra, con un fogón para quemar cajones de manzanas o maderas duras, para disfrutar de la brasa que abraza y la llama que deleita.

En este tiempo, de voces de radio, de intentos de norte cordobés, de cámaras estenopeicas, de zootropos, de niños alucinados por la luz, del reencuentro con Amana y San Antonio de Las Toscas; en este tiempo, de todo Marzo inventando, de Abril disfrutando, de Mayo esperando, veo nuevos sueños, extraño algunos que están lejos. Los nuevos proyectan mi sangre, los lejanos la fundamentan. 

Arena y vino. Pues vengo de parrales añejos, pues deseo seguir aprendiendo.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Agua

Febrero ha sido un mes de agua, mucha agua. Agua que ha caído del cielo, que ha transitado sobre la tierra y ha colmado embalses. Agua que ha traído nuevas esperanzas desde la confianza del caminar viviendo el paso a paso, posada la mirada en este hacer y confiando su nombre para prometer un trabajo seguro, más allá de las dificultades de la distancia, el tiempo, el dinero y la racionalidad.

Obstáculos que se imponen y se manifiestan de manera segura, clara y firme. Simplemente nos ayudan a crecer, a encontrar a las personas indicadas, a las más bellas. A aquellas que están por más que las olvidemos, por el acelerar nuestro transcurrir. Allí somos nosotros los que hacemos agua, los que nos tornamos líquidos en nuestros pensamientos, en nuestro sentir. Pero siempre alguien nos trae y nos volvemos sólidos, pero moldeables.

Agua, una vez más, para calmar nuestra sed de sueños, de un mundo vivo, creativamente libre.

Lento se va febrero, y ya está el valle que nos acobija comprometido para ayudarnos a caminar las sierras. Gabi, Beto, Flavia, Ale, referentes en la identidad rural.

martes, 28 de enero de 2014

Frío de enero

Enero es un mes extraño. Es prácticamente frío en relación a la actividad que uno ha elegido. Las escuelas están cerradas, las "vacaciones" hacen que lo cotidiano se torne casi nulo y el pensar lejano. Pero siempre hay una chispa que mantiene tibia el alma y no deja que busquemos invernar. Poco falta para salir a recorrer nuevamente los caminos. Poco y somos más pocos que antes. Todavía no se que tan bueno es eso... o tan malo. Ellos aún no lo saben, nos iremos en silencio.

Cuántos viajan por el mundo... y cuantos lo vemos por fotos.