lunes, 2 de septiembre de 2013

Paseo

Cuando el tiempo pase, que eso seguro sucede, e intente releer esto me gustaría poder recordar plenamente este último viaje de agosto que más bien se presentó como paseo. Un recorrer caminos de la manera más cómoda que uno se pueda imaginar. Salir muy de madrugada para después de seis horas de transitar distintas superficies llegar a un desayuno caliente y reconfortante, a ser quienes justo necesitaban, a dejar fluir la intuición y semanas antes planificar lo correcto. Me gustaría recordar que me trajo buenos recuerdos, que las coincidencias colmaron los segundos y cada cosa se dio como uno mejor lo desea. Visita a "la" bodega, un cumpleaños de vino blanco, empanadas en horno de barro, festejo del día del niño, profe ejemplar discertante irlandés, un virus y una etiqueta, una casa de familia y un dique pequeño y cálido.

¿Cuánto tiene que ver la energía del que va? Todo. Mucho. El titiritero es el que da vida... eso hizo en ese paseo. ¿y el anterior al mismo lugar? No olvidar.

Se que lo que pasó fue bueno, por eso Gracias.