Se expande. Eso quiero pensar. Que el motivo es el justo y el indicado. Que el lugar es el nuevo rumbo que como grupo debemos conocer. Que es una oportunidad que no hay que dejarla escapar... o que sola se nos pierda de vista. Yo he elegido mis montañas, ella su mar. Parece que nos alejamos, pero conozco algunos caprichos de esta vida y quizás sólo lo parezca. Una semana, un mes, un año o diez... hoy se que es muy poco. Miro mis huellas y todavía puedo sentir mis pasos, cada uno de ellos, el dolor en mis tobillos y el calor de playas lejanas.
Una semana de lluvia por dentro, entendiendo siempre una nueva forma de amar. Y después de una semana que parecieron diez años, uno comprende lo importante de agradecer. Gracias hermosa mujer, niña enamorada, por compartir tu forma con nosotros que no somos más que camino; Sueños efímeros en un mundo que gusta de arrebatar y entristecer personas. Gracias por jugar con nosotros en medio de las sierras entre niños de altura, nivel nube, color de sol. Gracias.
Elegimos expandirnos en diagonal.