Las miradas son tan parecidas bajo la lluvia y más cuando la tormenta viene desde el sur; el sur de uno mismo. De esta parte del mundo donde allí habita el frío. Y eso es esperar.
Un gesto clásico en el rostro, cejas que buscan apartarse del sol, encontrarse, morderse el labio o callar el llanto. Un hombro que no desea generar ideas. Y eso es descansar.
UN INTERSTICIO Y EN SU PROFUNDIDAD OJOS CLAROS A LO LEJOS, Y EN ELLOS HOY EL AMOR QUE LE TOCÓ VIVIR.
No hay comentarios:
Publicar un comentario