La semana que pasó fueron trabajos puramente de líneas. Con unos fueron con líneas de horizonte, con otros líneas de tiempo. A veces me pregunto por qué tengo que esquematizar todo, buscar una coordenada y saberla, hacerla mía. Andar a la deriva siempre ha sido mi norte, único y variable. Pero hoy... intentar transmitir tiempo, materializar el horizonte. Es como una paradoja para mí. Mostrar lo que nunca he visto, lo que nunca he vivido.
Un deseo me colma y entre saturado, inundado, rebalsado, los calificativos se transforman, se deforman y así mezclado todo hay que vivirlo, hacerlo cuerpo, materializar lo puro aire y así dejarse llevar. He arriado muchas cosas, un par de seres queridos, ojalá me pueda llevar de una vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario