domingo, 13 de mayo de 2012

Rodeo de los Caballos

Ha sido la primera escuela que nos ha recibido. O la primera que se ha vuelto parte y ya es un nosotros. Nos hemos encontrado y eso ha sido maravilloso. Después de un par de años de habernos distanciado por diferentes circunstancias de la vida y el trabajo, el viernes 11 de mayo, Día del Himno Nacional Argentino, como una melodía armonizamos nuestros deseos y allí las sierras enmarcaron aquel momento.


El viaje fue largo partiendo desde Córdoba y recién la primer parada fue a 100 Km en la localidad de Embalse, para buscar a un amigo y emprender el viaje hacia la majestuosidad de las Sierras Grandes. Ese día estrenó su sombrero nuevo y eso fue símbolo de creaciones propias que acunarán ideas nuevas.

90 Km de camino con sorpresas, a un lado y al otro. Congos y vacas muertas. Tierra rosada y piedras moradas. Cielos de fuego y de azul en calma. Llegar y encontrar tanta alegría engrandece el alma y da una pista, lo que uno decide no está tan mal.


Trepar empinadas cuestas, cruzar el río, el arroyo, y allí la razón de ser de estas palabras. Ni más ni menos.

Todo transcurrió entre témperas, dibujos, charlas de majadas de ovejas, perros pastores, corderos no aceptados por sus madres y métodos para intentar torcer ese destino. Hongos comestibles y a su lado los venenosos. Cada viaje un libro, cada palabra capítulos y paginas a todo color. A color popular, pura esencia de la vida misma. Sin filtro, sin vergüenza. Puro.

Trabajo de literatura manifestado a
través de las artes plásticas.
    
                                   
              Hongo de pino. Comestible.                          Hongo venenoso. MUY venenoso

En busca de arena de río.

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