En ese preciso lugar se encuentra él. Donde nace, o muere, ese arcoiris, allí está un joven al cual extraño. Desde casa se ve su casa, la de él y sus hermanos, la de él y la de personas que nunca llegaré a comprender.
Saber no ser quien pensaba que era fue doloroso. La tarea que había elegido llevar adelante en este suspiro de vida ya no tiene sentido.
El arriero va y viene. no tiene amor en su destino, simplemente es camino, es sendero de otros, miradas ajenas, palabras de desconocidos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario