miércoles, 26 de febrero de 2014

Agua

Febrero ha sido un mes de agua, mucha agua. Agua que ha caído del cielo, que ha transitado sobre la tierra y ha colmado embalses. Agua que ha traído nuevas esperanzas desde la confianza del caminar viviendo el paso a paso, posada la mirada en este hacer y confiando su nombre para prometer un trabajo seguro, más allá de las dificultades de la distancia, el tiempo, el dinero y la racionalidad.

Obstáculos que se imponen y se manifiestan de manera segura, clara y firme. Simplemente nos ayudan a crecer, a encontrar a las personas indicadas, a las más bellas. A aquellas que están por más que las olvidemos, por el acelerar nuestro transcurrir. Allí somos nosotros los que hacemos agua, los que nos tornamos líquidos en nuestros pensamientos, en nuestro sentir. Pero siempre alguien nos trae y nos volvemos sólidos, pero moldeables.

Agua, una vez más, para calmar nuestra sed de sueños, de un mundo vivo, creativamente libre.

Lento se va febrero, y ya está el valle que nos acobija comprometido para ayudarnos a caminar las sierras. Gabi, Beto, Flavia, Ale, referentes en la identidad rural.

No hay comentarios:

Publicar un comentario