Salimos a las 5:30 de la madrugada y llegamos a las 9 a la escuela de Beto. Lentos porque el camino estaba intransitable, barro y lluvia y pozos hicieron un combo de obstáculos olímpicos.
El encuentro con el maestro Beto siempre es un placer y un buen alimento para el alma. Allí nos pusimos al día después de tres largos años donde no compartíamos trabajo, tres años donde la política desnuda seres y los deja en su pura esencia.
Luego intentamos ir a las Lagunitas, a la escuela de Flavia y ese camino puso en evidencia que nuestra principal herramienta, nuestro furgon ruso UAZ, todavia le falta para estar a la altura de las demandas de las sierras, parece tonto pero es una verdadera tristeza ya que es nuestra principal herramienta. Nos permite conectar zonas aisladas, llevar ilusiones, desdibujar desigualdades.
Abril ha sido nuestro retorno y claramente nuestra primera evaluación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario